Recoged a un perro muerto de hambre, engórdalo y no os morderá.
Esta es la diferencia más notable entre un perro y un hombre.


miércoles, 17 de diciembre de 2008

LA PUERTA CONDENADA



De final del juego, es el relato que más me gusta...

Y justo ayer hablabamos de las puertas condenadas, de los baldìos, los columpios rotos y las sombras blancas en la sierra.


Gracias por el café y los interminables cigarros.


La puerta condenada
(Final del juego, 1956 )

A Petrone le gustó el hotel Cervantes por razones que hubieran desagradado a otros. Era un hotel sombrío, tranquilo, casi desierto.

Un conocido del momento se lo recomendó cuando cruzaba el río en el vapor de la carrera, diciéndole que estaba en la zona céntrica de Montevideo.

Petrone aceptó una habitación con baño en el segundo piso, que daba directamente a la sala de recepción. Por el tablero de llaves en la portería supo que había poca gente en el hotel; las llaves estaban unidas a unos pesados discos de bronce con el número de habitación, inocente recurso de la gerancia para impedir que los clientes se las echaran al bolsillo.

El ascensor dejaba frente a la recepción, donde había un mostrador con los diarios del día y el tablero telefónico. Le bastaba caminar unos metros para llegar a la habitación. El agua salía hirviendo, y eso compensaba la falta de sol y de aire. En la habitación había una pequeña ventana que daba a la azotea del cine contiguo; a veces una paloma se paseaba por ahí. El cuarto de baño tenía una ventana más grande, que se habría tristemente a un muro y a un lejano pedazo de cielo, casi inútil. Los muebles eran buenos, había cajones y estantes de sobra. Y muchas perchas, cosa rara.

El gerente resultó ser un hombre alto y flaco, completamente calvo. Usaba anteojos con armazón de oro y hablaba con la voz fuerte y sonora de los uruguayos. Le dijo a Petrone que el segundo piso era muy tranquilo, y que en la única habitación contigua a la suya vivía una señora sola, empleada en alguna parte, que volvía al hotel a la caída de la noche. Petrone la encontró al día siguiente en el ascensor. Se dio cuenta de que era ella por el número de la llave que tenía en la palma de la mano, como si ofreciera una enorme moneda de oro. El portero tomó la llave y la de Petrone para colgarlas en el tablero, y se quedó hablando con la mujer sobre unas cartas. Petrone tuvo tiempo de ver que era todavía joven, insignificante, y que se vestía mal como todas las orientales.

El contrato con los fabricantes de mosaicos llevaría más o menos una semana. Por la tarde Petrone acomodó la ropa en el armario, ordenó sus papeles en la mesa, y después de bañarse salió a recorrer el centro mientras se hacía hora de ir al escritorio de los socios. El día se pasó en conversaciones, cortadas por un copetín en Pocitos y una cena en casa del socio principal. Cuando lo dejaron en el hotel era más de la una. Cansado, se acostó y se durmió en seguida. Al despertarse eran casi las nueve, y en esos primeros minutos en que todavía quedan las sobres de la noche y del sueño, pensó que en algún momento lo había fastidiado el llanto de una criatura.Antes de salir charló con el empleado que atendía la recepción y que hablaba con acento alemán. Mientras se informaba sobre líneas de ómnibus y nombres de calles, miraba distraído la enorme sala en cuyo extremo estaban la puerta de su habitación y la de la señora sola. Entre las dos puertas había un pedastal con una nefasta réplica de la Venus de Milo. Otra puerta, en la pared lateral daba a una salida con los infaltables sillones y revistas. Cuando el empleado y Petrone callaban el silencio del hotel parecía coagularse, caer como cenizas sobre los muebles y las baldosas. El ascensor resultaba casi estrepitoso, y lo mismo el ruido de las hojas de un diario o el raspar de un fósforo.

Las conferencias terminaron al caer la noche y Petrone dio una vuelta por 18 de Julio antes de entrar a cenar en uno de los bodegones de la plaza Independencia. Todo iba bien, y quizá pudiera volverse a Buenos Aires antes de lo que pensaba. Compró un diario argentino, un atado de cigarrillos negros, y caminó despacio hasta el hotel. En el cine de al lado daban dos películas que ya había visto, y en realidad no tenía ganas de ir a ninguna parte. El gerente lo saludó al pasar y le preguntó si necesitaba más ropa de cama. Charlaron un momento, fumando un pitillo, y se despidieron.

Antes de acostarse Petrone puso en orden los papeles que había usado durante el día, y leyó el diario sin mucho interés. El silencio del hotel era casi excesivo, y el ruido de uno que otro tranvía que bajaba por la calle Soriano no hacía más que pausarlo, fortalecerlo para un nuevo intervalo. Sin inquietud pero con alguna impaciencia, tiró el diario al canasto y se desvistió mientras se miraba distraído en el espejo del armario. Era un armario ya viejo, y lo habían adosado a una puerta que daba a la habitación contigua. A Petrone lo sorprendió descubrir la puerta que se le había escapado en su primera inspección del cuarto. Al principio había supuesto que el edificio estaba destinado a hotel pero ahora se daba cuenta de que pasaba lo que en tantos hoteles modestos, instalados en antiguas casas de escritorios o de familia. Pensándolo bien, en casi todos los hoteles que había conocido en su vida —y eran muchos— las habitaciones tenían alguna puerta condenada, a veces a la vista pero casi siempre con un ropero, una mesa o un perchero delante, que como en este caso les daba una cierta ambigüedad, un avergonzado deseo de disimular su existencia como una mujer que cree taparse poníendose las manos en el vientre o los senos. La puerta estaba ahí, de todos modos, sobresaliendo del nivel del armario. Alguna vez la gente había entrado y salido por ella, golpeándola, entornándola, dándole una vida que todavía estaba presente en su madera tan distinta de las paredes. Petrone imaginó que del otro lado habría también un ropero y que la señora de la habitación pensaría lo mismo de la puerta.

No estaba cansado pero se durmió con gusto. Llevaría tres o cuatro horas cuando lo despertó una sensación de incomodidad, como si algo ya hubiera ocurrido, algo molesto e irritante. Encendió el velador, vio que eran las dos y media, y apagó otra vez. Entonces oyó en la pieza de al lado el llanto de un niño.

En el primer momento no se dio bien cuenta. Su primer movimiento fue de satisfacción; entonces era cierrto que la noche antes un chico no lo había dejado descansar. Todo explicado, era más fácil volver a dormirse. Pero después pensó en lo otro y se sentó lentamente en la cama, sin encender la luz, escuchando. No se engañaba, el llanto venía de la pieza de al lado. El sonido se oía a través de la puerta condenada, se localizaba en ese sector de la habitación al que correspondían los pies de la cama. Pero no podía ser que en la pieza de al lado hubiera un niño; el gerente había dicho claramente que la señora vivía sola, que pasaba casi todo el día en su empleo. Por un segundo se le ocurrió a Petrone que tal vez esa noche estuviera cuidando al niño de alguna parienta o amiga. Pensó en la noche anterior. Ahora estaba seguro de que ya había oído el llanto, porque no era un llanto fácil de confundir, más bien una serie irregular de gemidos muy débiles, de hipos quejosos seguidos de un lloriqueo momentáneo, todo ello inconsistente, mínimo, como si el niño estuviera muy enfermo. Debía ser una criatura de pocos meses aunque no llorara con la estridencia y los repentinos cloqueos y ahogos de un recién nacido. Petrone imaginó a un niño — un varón, no sabía por qué— débil y enfermo, de cara consumida y movimientos apagados. Eso se quejaba en la noche, llorando pudoroso, sin llamar demasiado la atención. De no estar allí la puerta condenada, el llanto no hubiera vencido las fuertes espaldas de la pared, nadie hubiera sabido que en la pieza de al lado estaba llorando un niño.

Por la mañana Petrone lo pensó un rato mientras tomaba el desayuno y fumaba un cigarrillo. Dormir mal no le convenía para su trabajo del día. Dos veces se había despertado en plena noche, y las dos veces a causa del llanto. La segunda vez fue peor, porque a más del llanto se oía la voz de la mujer que trataba de calmar al niño. La voz era muy baja pero tenía un tono ansioso que le daba una calidad teatral, un susurro que atravesaba la puerta con tanta fuerza como si hablara a gritos. El niño cedía por momentos al arrullo, a las instancias; después volvía a empezar con un leve quejido entrecortado, una inconsolable congoja. Y de nuevo la mujer murmuraba palabras incomprensibles, el encantamiento de la madre para acallar al hijo atormentado por su cuerpo o su alma, por estar vivo o amenazado de muerte.

«Todo es muy bonito, pero el gerente me macaneó» pensaba Petrone al salir de su cuarto. Lo fastidiaba la mentira y no lo disimuló. El gerente se quedó mirándolo.

—¿Un chico? Usted se habrá confundido. No hay chicos pequeños en este piso. Al lado de su pieza vive una señora sola, creo que ya se lo dije.

Petrone vaciló antes de hablar. O el otro mentía estúpidamente, o la acústica del hotel le jugaba una mala pasada. El gerente lo estaba mirando un poco de soslayo, como si a su vez lo irritara la protesta. «A lo mejor me cree tímido y que ando buscando un pretexto para mandarme mudar», pensó. Era difícil, vagamente absurdo insistir frente a una negativa tan rotunda. Se encogió de hombros y pidió el diario.

—Habré soñado —dijo, molesto por tener que decir eso, o cualquier otra cosa.

El cabaret era de un aburrimiento mortal y sus dos anfitriones no parecían demasiado entusiastas, de modo que a Petrone le resultó fácil alegar el cansancio del día y hacerse llevar al hotel. Quedaron en firmar los contratos al otro día por la tarde; el negocio estaba prácticamente terminado.

El silencio en la recepción del hotel era tan grande que Petrone se descubrió a sí mismo andando en puntillas. Le habían dejado un diario de la tarde al lado de la cama; había también una carta de Buenos Aires. Reconoció la letra de su mujer.

Antes de acostarse estuvo mirando el armario y la parte sobresaliente de la puerta. Tal vez si pusiera sus dos valijas sobre el armario, bloqueando la puerta, los ruidos de la pieza de al lado disminuirían. Como siempre a esa hora, no se oía nada. El hotel dormía las cosas y las gentes dormían. Pero a Petrone, ya malhumorado, se le ocurrió que era al revés y que todo estaba despierto, anhelosamente despierto en el centro del silencio. Su ansiedad inconfesada debía estarse comunicando a la casa, a las gentes de la casa, prestándoles una calidad de acecho, de vigilancia agazapada. Montones de pavadas.

Casi no lo tomó en serio cuando el llanto del niño lo trajo de vuelta a las tres de la mañana. Sentándose en la cama se preguntó si lo mejor sería llamar al sereno para tener un testigo de que en esa pieza no se podía dormir. El niño lloraba tan débilmente que por momentos no se lo escuchaba, aunque Petrone sentía que el llanto estaba ahí, continuo, y que no tardaría en crecer otra vez. Pasaban diez o veinte lentísimos segundos; entonces llegaba un hipo breve, un quejido apenas perceptible que se prolongaba dulcemente hasta quebrarse en el verdadero llanto.

Encendiendo un cigarrillo, se preguntó si no debería dar unos golpes discretos en la pared para que la mujer hiciera callar al chico. Recién cuando los pensó a los dos, a la mujer y al chico, se dio cuenta de que no creía en ellos, de que absurdamente no creía que el gerente le hubiera mentido. Ahora se oía la voz de la mujer, tapando por completo el llanto del niño con su arrebatado —aunque tan discreto— consuelo. La mujer estaba arrullando al niño, consolándolo, y Petrone se la imaginó sentada al pie de la cama, moviendo la cuna del niño o teniéndolo en brazos. Pero por más que lo quisiera no conseguía imaginar al niño, como si la afirmación del hotelero fuese más cierta que esa realidad que estaba escuchando. Poco a poco, a medida que pasaba el tiempo y los débiles quejidos se alternaban o crecían entre los murmullos de consuelo, Petrone empezó a sospechar que aquello era una farsa, un juego ridículo y monstruoso que no alcanzaba a explicarse. Pensó en viejos relatos de mujeres sin hijos, organizando en secreto un culto de muñecas, una inventada maternidad a escondidas, mil veces peor que los mimos a perros o gatos o sobrinos. La mujer estaba imitando el llanto de su hijo frustrado, consolando al aire entre sus manos vacías, tal vez con la cara mojada de lágrimas porque el llanto que fingía era a la vez su verdadero llanto, su grotesco dolor en la soledad de una pieza de hotel, protegida por la indiferencia y por la madrugada.

Encendiendo el velador, incapaz de volver a dormirse, Petrone se preguntó qué iba a hacer. Su malhumor era maligno, se contagiaba de ese ambiente donde de repente todo se le antojaba trucado, hueco, falso: el silencio, el llanto, el arrullo, lo único real de esa hora entre noche y día y que lo engañaba con su mentira insoportable. Golpear en la pared le pareció demasiado poco. No estaba completamente despierto aunque le hubiera sido imposible dormirse; sin saber bien cómo, se encontró moviendo poco a poco el armario hasta dejar al descubierto la puerta polvorienta y sucia. En pijama y descalzo, se pegó a ella como un ciempiés, y acercando la boca a las tablas de pino empezó a imitar en falsete, imperceptiblemente, un quejido como el que venía del otro lado. Subió de tono, gimió, sollozó. Del otro lado se hizo un silencio que habría de durar toda la noche; pero en el instante que lo precedió, Petrone pudo oír que la mujer corría por la habitación con un chicotear de pantuflas, lanzando un grito seco e instantáneo, un comienzo de alarido que se cortó de golpe como una cuerda tensa.

Cuando pasó por el mostrador de la gerencia eran más de las diez. Entre sueños, después de las ocho, había oído la voz del empleado y la de una mujer. Alguien había andado en la pieza de al lado moviendo cosas. Vio un baúl y dos grandes valijas cerca del ascensor. El gerente tenía un aire que a Petrone se le antojó de desconcierto.

—¿Durmió bien anoche? —le preguntó con el tono profesional que apenas disimulaba la indiferencia.

Petrone se encogió de hombros. No quería insistir, cuando apenas le quedaba por pasar otra noche en el hotel.

—De todas maneras ahora va a estar más tranquilo — dijo el gerente, mirando las valijas—.La señora se nos va a mediodía.

Esperaba un comentario, y Petrone lo ayudó con los ojos.—Llevaba aquí mucho tiempo, y se va así de golpe. Nunca se sabe con las mujeres.

—No —dijo Petrone—. Nunca se sabe.

En la calle se sintió mareado, con un mareo que no era físico. Tragando un café amargo empezó a darle vueltas al asunto, olvidándose del negocio, indiferente al espléndido sol. Él tenía la culpa de que esa mujer se fuera del hotel, enloquecida de miedo, de vergüenza o de rabia. Llevaba aquí mucho tiempo...Era una enferma, tal vez, pero inofensiva. No era ella sino él quien hubiera debido irse del Cervantes. Tenía el deber de hablarle, de excusarse y pedirle que se quedara, jurándole discreción. Dio unos pasos de vuelta y a mitad del camino se paró. Tenía miedo de hacer un papelón, de que la mujer reaccionara de alguna manera insospechada. Ya era hora de encontrarse con los dos socios y no quería tenerlos esperando. Bueno, que se embromara. No era más que una histérica, ya encontraría otro hotel donde cuidar a su hijo imaginario.

Pero a la noche volvió a sentirse mal, y el silencio de la habitación le pareció todavía más espeso. Al entrar al hotel no había podido dejar de ver el tablero de las llaves, donde faltaba ya la de la pieza de al lado. Cambió unas palabras con el empleado, que esperaba bostezando la hora de irse, y entró en su pieza con poca esperanza de poder dormir. Tenía los diarios de la tarde y una novela policial. Se entretuvo arreglando sus valijas, ordenado sus papeles. Hacía calor, y abrió de par en par la pequeña ventana. La cama estaba bien tendida, pero la encontró incómoda y dura. Por fin tenía todo el silencio necesario para dormir a pierna suelta, y le pesaba. Dando vueltas y vueltas, se sintió como vencido por ese silencio que había reclamado con astucia y que le devolvían entero y vengativo. Irónicamente pensó que extrañaba el llanto del niño, que esa calma perfecta no le bastaba para dormir y todavía menos para estar despierto. Extrañaba el llanto del niño, y cuando mucho más tarde lo oyó, débil pero inconfundible a través de la puerta condenada, por encima del miedo, por encima de la fuga en plena noche supo que estaba bien y que la mujer no había mentido, no se había mentido al arrullar al niño, al querer que el niño se callara para que ellos pudieran dormirse...



LdF

jueves, 11 de diciembre de 2008

PRINCIPIOS FOTOGRAFICOS



Para el amor, un objetivo gran angular
Para el sexo, un teleobjetivo
Para el desamor, un objetivo normal...


Pues solo basta retroceder, alejarte, para que lo que parecía inmenso, se vuelva casi impercetible en el paisaje.


50mm, la distancia focal de ojo humano inmovil.

LdF.


POEMA 3
Sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa
en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra

Alejandra Pizarnik


sábado, 6 de diciembre de 2008

BREVE DEL CAOS






Y el anatema fué consumado...

Y mi vientre se tiño con con una letra
escarlata.
Con la letra C del Caos
Con la letra C de Condenada
Con la letra C de Claudia
Con la letra C de Cosa juzgada.

Y no puedes marcar sentencia, pues la sentencia ya estaba marcada.

Y en ecuaciones caóticas dos y dos ya no son 4 y uno más uno podía ser 3
4+3 son 7 y 7x3 21.


Y 21 el infinito del caos...


Ldf.

jueves, 4 de diciembre de 2008

LITURGIA DEL DESORDEN


Liturgia del Desorden,



(No te sofoques camarada. Otro día
Te hablaré del caos. Agustín García Calvo)


También producen monstruos:
la fuerza que la razón esgrime,
la matemática del espejo,
dos y dos son cuatro,
los puntos de referencia,
mañana,
las reglas que ejecutan el juego
y el credo anatematizador
que proscribe lo inconmensurable:
yo,la esfera,
amor o el fuego que se comparte,
la Música,
la liturgia del desorden
y -entre otras magias-
la belleza del Azar en accidente
como por ejemplo:
morir.


Luis Eduardo Aute
al óleo y poesía.


¿Donde te encuentro? ¿Cada día es un día menos sin tí, un día menos de vida?
Buscándote en las entrañas del tiempo...

LdeF

entre el desorden y magias


Pasaba por aquì, ningún teléfono cerca,y no lo pude resistir.
¿Qué esperas que te cuente, no hay mucho que decir, tal vez me vaya un tiempo
Te veo muy distinta. ¿Es nuevo ese carmín? Estás mucho más guapa
Será que te embellece ser feliz.
Qué cosas se me ocurren,todo esto es tan pueril, si sólo yo pasaba,
Pasaba por aquí...

martes, 25 de noviembre de 2008

TRISTA PENA



No sè si a todos les pase, pero hay días en que despierto cantando cierta canción sin estar segura del por que y entonces me da por escucharla toda el dia, una y otra vez como queriendo encontrar algo en ella.

Hoy me levanté pensando en el acorde con que empieza Trista pena y en la profunda y desgarradora voz de Nicolás Reyes (Gipsy Kings)

En las letras de alma gitana, desfasadas, sin ningún sentido y con todo a la vez.
Desperté pensando tambièn, en la carta sin respuesta, en la indiferencia y en lo que vendrá después.

En el amor agitanado, en los zapatos rojos de flamenco y en el corazón, la trista pena... esa que,
Yo sé que un día volverá...


Yo se que un dia volvera
trista pena
ya llegar voy ya
Yo se que un dia volvera
trista pena
yo la voy buscar
Y yo no me acuerdo de ella
amor amor amargo
amor bien agitanado
amor con mi querer

Hoy para vivir
amor confundi
y no sabe llorar

hoy manana vivir
no sabes confundir
un amor de verdad
pero ya lo siento ya

La que mas queria
amor mas agitanado
amor ya sin tu querer
Hoy para vivir
amor confundi
y no sabe llorar
hoy manana vivir
no sabes confundir
un amor de verdad
LDf

lunes, 24 de noviembre de 2008

ALQUIMIA DE LA RAZON



Quiero perder la razón, siempre fue así y poco a poco lo consigo... Buscando el momento más hermoso de locura.


"Las funestas equivocaciones de la vida no deben ser atribuídas a la ausencia de razón. Un instante de irracionalidad puede llegar a ser nuestro momento más hermoso.

Nuestras equivocaciones son producto de la lógica que rige al hombre. Entre ambas cosas media un abismo."


De profundis
Oscar Wilde


lunes, 17 de noviembre de 2008

LOS CONDENADOS


Desde una hoja de papel, un libro, un coche, un regalo, una casa, una taza o un vaso...


Pienso en "Los condenados" objetos, seres o personas que llegan a este mundo con un fin, con una función, pero por circunstancias de la vida, por el tiempo, por los minutos, por hechos fortuitos o inesperados se convierten en cosas inùtiles, despreciadas... condenadas.


Es la hoja de papel que nace dolorosamente de la corteza de un árbol... derribado.

Su razón de ser lleva una carga de dolor implicita;el árbol que muere y le dió la vida.
En esa hoja blanca podrían quedar impresas las más bellas palabras, el más lindo poema, una declaración de amor... Pero hay hojas que se convierten en sentencias de muerte, en notas suicidas o simplemente en un borrador mal logrado que termina echo bolita en el bote de la basura o es la hoja que se atora en la impresora que se mancha de tinta y no sirve mas.


Es aquel libro que espera con blancas hojas y fina pasta en la librería, espera por alguien que lea sus letras y posteriormente ser el digno adorno de un librero con otros títulos interesantes. Pero quien lo escoge, no se siente complacido con sus letras, así que decide deshacerse de él y lo abandona en una librería de segunda mano, a donde van a parar todos los libros despreciados por sus lectores y esperan por un nuevo dueño que valore sus letras mientras se llenan de polvo y sus blancas hojas se van tiñiendo de amarillo ocre.

Recuerdo algunos libros rescatados en esas librerías que huelen a viejo y dentro de sus páginas,encontraba viejas historias de viejos dueños. Separadores, hojas con números telefónicos, hojas de apuntes y notas...

Aquel auto que en instantes puede convertirse en un montón de chatarra, aquel que apenas sale de la agencia automotriz y alguien lo lastima con un golpe, una piedra, con un clavo en una llanta, o le deja un cicatriz imborrable en la pintura con una llave.

Esa linda casa que pudo cobijar entre sus muros la calidez de una familia, los juegos y gritos de niños, los ladridos de un perro... puede que, por causas del destino, tenga que cuidar en sus entrañas a secuestradores que ocultan a sus victimas, locos que maltratan a sus hijos, suicidas o víctimas que de un momento a otro cambiaron la calidez de su casa por la frialdad de su tumba.

Aquella casa queda condenada para siempre, marcada por ser testigo de los acontecimientos ocurridos dentro de ella.

Aquel regalo que se quedo guardado en un cajón, pues la fecha en que sería entregado estuvo marcada con un adios. 5 de Enero y un vale de $5 como recuerdo. Dentro de aquella luneta una carta que nunca vió la luz de aquellas pupilas que parecían rivalizar una con la otra.

Aquel vaso, tarro, plato,tasa, que resbala de las manos y se hace pedazos como a veces nos hacemos pequeños fragmentos nosotros mismos.

Los objetos condenados...

¿Y los humanos?

Cualquier dia uno se condena...

Aquellos ojos color miel que esperan por alguien que no llega
Aquel vientre esteril que desea un hijo.
Aquella mujer que ama a aquel hombre que no puede tener.
Aquel hombre que no sabe bien quien es, que no sabe a quien ama o si ama.
Aquel que muere en manos de quien confia

Y descubrir que un amigo no es amigo sino solo un fulano de tal.


Los objetos, los humanos... mientras unos tienen suerte en todo, otros somos en algo....
"Los condenados"


LdF.

jueves, 13 de noviembre de 2008

CRóNICA SOBRE LA PéRDIDA DE IDENTIDAD








Viví por casi 29 años en México Distrito Federal, 4 años antes, me dí a la tarea que conseguirme una casa lejos pero no tan lejos de México, pero que me permitiera dejar algunos km atrás la locura, contaminación y de otras realidades que vivía en ese tiempo.

De esta manera vine a dar a Querètaro. De Querétaro no recordaba mucho, solo aquellas vacaciones en el Holiday Inn de Constituyentes, que en esa època, cuando tenía 4 años era lo Inn de lo Inn. Vine con mis primos y mi tìa Lola y lo ùnico claro que tengo de ese viaje son las grandes letras verdes en manuscrita logotipo del hotel.


Con el paso del tiempo Querétaro se convirtió solo en el punto intermedio de mis mùltiples idas a Guanajuato. El estadio de la corregidora, era el ícono de la mitad del camino.

Hasta que un día hice escala y me encontrè con que era un lugar muy lindo y que tenía todo para hacerme feliz.

Empecé a hacer pràcticas ridìculas como comprar ropa en Querètaro por que me parecìa más bonita y original de la que había en Mèxico. Comprè una casa.
A pesar de que hoy me parece dificil perderme dentro de la cuidad; me perdía a cada momento, y me resultaba casi una misión imposible, llegar al Centro Comercial sin dar vueltas por media hora. El centro histórico era como un laberinto en el cual sentía que en cualquier momento llegarìa a una calle y un hoyo negro me devoraría con todo y auto.


Yo, estaba acostumbrada a mis chocolates del jarocho en Coyoacán, a mis helados de Roxy en la Condesa, a mis paseos por la Roma entre la Casa Lamm y el edificio Balmori, a 20 de Noviembre que tiene de frente la Catedral Metropolitana, a Lázaro Càrdenas con la Torre Latino y Bellas Artes, a perderme entre Reforma y la Lagunilla a pasear muchas horas entre las visitas a los museos de Reforma y los del centro teniendo debilidad por San Ildefonso y Santo Domingo.


Tenía en Querétaro un nuevo mundo por descubrir y yo necesitaba descubrir nuevas cosas, hasta que los primeros días de Enero del 2007, llegó esa llamada para un trabajo y sin pensarlo ni meditarlo 2 minutos deje todo y vine a Querètaro. No me arrepiento.

Pero, debo confesar que los primeros meses la pasé muy mal, hasta la gripa era más fuerte (los virus del df deben estar disminuidos con tanto smog) el trabajo era demasiado rudo para mi gusto y yo tenía seco el cerebro de trabajar en un lugar apático en Mèxico.

Acostumbrarse a la gente, al tràfico, a dejar tu paranoía a un lado, a la resistencia discriminatoria que tiene la gente de Querétaro por los chilanguitos, hicieron de mi casa una esfera de cristal de cual no quería salir.

Acá la gente no esta histérica, si pides una factura en un restaurante, las personas se toman su tiempo para atenderte, no te asaltan cada 5 min, ni vives en una nata de contaminación, pero por un lapso de al menos 3 meses tuve al menos 4 infracciones por manejar supuestamente a exceso de velocidad. En una ocasión un agente de trànsito me dijo que yo estaba loca y que tenía que entender que aqui no era el DF.

En varias reuniones escuche comentarios como ¡uy! otra chilanguita, o sobre campañas de exterminio para los oriundos del DF.

¿Que puedo decir? Uno debe estar conciente que la discriminación existe y esto no es nada comparado con muchas otras cosas terribles que hay en el mundo, al principio me deprimía, creo que ahora hasta me diverte.

El fin de semana pasado, regresé a México, hacía bastante tiempo que no iba, la ùltima vez no pase de Lomas Verdes. ( y eso no es ir a México, hay que adentrarse para conocer la verdadera selva)

Por muy tonto que parezca, un día antes de ir tenía miedo, tenía miedo de ya no poder manejar como antes y hacer mis chilangadas. Tenía miedo de no encontrar nada de lo que había dejado hace casi 2 años y creo que asì fue.

Fuí al concierto de Sarah Brightman y no estoy segura si en realidad es el lugar o que mi capacidad de admiración se ha disminuído. Del concierto puedo decir que estuvo lindo pero no terminé de entender el por qué de algunas cosas de la escenografìa y demás.

Por un momento me sentí como en aquel cuento de Cortázar (Las ménades) donde el protagonista no termina de encontrar lo maravilloso de la ejecución del maestro y se distrae sin querer escuchando los comentarios de la gente y pensando que todos son de cierta forma falsos y ni siquiera están seguros del por que están ahí.

Llegar al lugar del evento es como uno de esos cuentitos de la infancia que tenían finales diferentes y el estacionar tu coche en determinado lugar puede significar la tranquilad o pasarla mal el resto de la noche. Las mafias franeleras no se hicieron esperar con el cuento de que el estacionamiento "oficial" (en los conciertos se usa mucho esa frase, lleve su tasa "oficial" del evento) era prepagado ( lo cual era una tremenda falasia). Ingresar al recinto (otra frase apta para los conciertos) es dejarse envolver por la jauría humana y me divierte bastante el dress code sui generis que impera, que va desde mezclilla hasta abrigo de piel y tacón de aguja.

En el concierto, mi emoción solo llego con the phantom of the opera. Estuve pero no estuve, una parte de mí se encontraba oyendo las frases sin sentido de los chicos de atrás que no atinaban si el bicep's era un mùsculo o un hueso (¡?) y entre la Sra. que agitaba las manos emocionada cada canción aunque no estaba segura cual era y recitaba una serie de títulos que no correspondian. En el intermedio la gente corrió por sus palomitas y sus ho-chos. No sé, soy una mujer crítica y un tanto extraña, pues no termina de agradarme la combinación entre la gothic òpera y las palomitas con coca. Me parece un cuadro vulgar.

Al terminar el concierto un mar de gente corrió hacia la salida, igual que en las ménades (con la diferencia de que nadie atacó a los músicos ni al maestro) pero la gente se empuja y se golpea sin piedad, sin que esto tenga demasiada importancia para el golpeado o golpeador, lo realmente importante es salir lo más pronto posible para lidiar con la mafia franelera y lograr sacar el auto de aquel lugar antes de que llegue la grúa y se lo lleve al corralón. (corralón=palabra que para los chilangos causa una especie de terror superior al que causa Jack Nicholson en shinning. )

Con las misma cara del cuadro de Remedios Varo (mujer saliendo del Psicoanalista), dejé el recinto (ja) , con la mirada perdida y como despojándome de un rostro que no era el mío.

Algo perturbada llegue a mi casa por la noche.

Al día siguiente fui a Coyoacán, a desayunar quesadillas del mercado de fritangas con Rosy.

Rosy es una quesadillera feliz, marcada de los brazos por los millones de quesadillas que hace al día y los fines de semana. No estoy segura de que se llame Rosy, pero siempre entre las quesadilleras hay una Rosa o una Maria, que importa el nombre, si las quesadillas son muy buenas y ahora también las hacen al comal. (antes solo eran fritas)

Lo que verdaderamente disfrute de mi visita a Mx fueron esas quesadillas de requesón y mi chocolate del Jarocho que me elevó a otra dimensión, al menos, lo que duró el vaso renovado ahora con publicidad.

Partí de vuelta a Querétaro a las 5:00 de la tarde, extrañaba la tranquilidad de mi casa y la segunda de mi coche, pues iba manejando otro auto que no era el mío. Extrañaba la subida del libramiento sur a la altura del centro cívico y ver el atardecer entre nubes rojas y blancas que dan la idea de estar en el mar. Y manejar a 160 km/h y tomar las curvas rumbo a Sta Bárbara, llegar a la gasolinera, tomar el retorno y manejar de regreso a casa.

Nunca dejo de extrañar México, pero por primera vez extrañé Querétaro. También siento nostalgía por mi identidad, a la cual tambien extraño. pues como escribío Facundo Cabral hace ya bastantes años...

No soy de aquí... ni soy de allá...


LdF.

sábado, 1 de noviembre de 2008

DE LA MUERTE...



Nunca he sido mucho de fiestas... el día de la Independencia, la Navidad me parecen demasiado ruidosas y consumistas.

Tengo la fortuna de vivir en un país con profundas tradiciones (aunque lamentablemente se han perdido con el paso del tiempo) Puedo decir que si hay una fecha que me gusta es el día de muertos.

Por que no hay nada que me parezca más profundo que crear ese puente entre los que respiramos en esta dimensión y entre los que son energía o algo más en otra.


¿Y que hay después de la muerte? ¿Y es la muerte un estado físico pero tambien mental de los que nos quedamos aqui?

Citando a Jesús Ferrero en un entrada de su blog (mmdbb)" La muerte es lo que siente el otro cuando estamos muertos" Y si, por eso nosotros, los que nos quedamos aqui intentamos crear puentes que nos unan con lo que hemos perdido, con nuestro propio dolor en vida.

Por que el dolor de la muerte es un dolor que nunca se acaba y si me equivoco, que le pregunten a una madre que pierde a un hijo, o un niño que se queda huerfano. Y así el dolor de la muerte es el sentido de la vida, vaya concepto inmerso en una brutal paradoja.


¿Y que hay de la forma de morir? ¿Que pasa con aquellos que dejaron sus asuntos pendientes?

A veces aún tengo pesadillas por la manera en que murio Alejandro.

La novia celosa manda a un amigo a amenazarlo, el amigo se emborracha y lleva una pistola. El plan es solo asustarlo, pero se le pasa la mano y le dispara en el estomago. Con 23 años acaban con su vida y no solo muere él, muere un poco su madre, sus hermanas, su ex novia que hasta hoy seguro carga con la culpa, muere su primo y muero yo.

La muerte es una reacción en cadena y en cadena veneramos a nuestros muertos esperando algún día reunirnos con ellos.

Yo quisiera morir casi sin darme cuenta, en mi casa y satisfecha y procuro todos los días tener ese pensamiento para que mi muerte sea al menos parecida.

¿Quien no ha fantaseado con la idea de una muerte trágica? La muerte "tranquila" es el ideal pero la vida casi siempre nos aleja de lo "ideal".


Si no es ideal, que sea poética...por lo que hice una recopilación de mis muertes cinemátograficas favoritas:


1. Virginia Woolf, se suicida en el río, cargada de piedras para no tener posibilidad de arrepentimiento, convencida que por fin llego la hora. (Las horas)


2.-Alex Forrest la sensual y psicopata rubia de Fatal Attraction sentada en su departamento a media luz y con música de fondo de la ópera "Madame Butterfly"(un belle giorno per morire) se corta el cuello con un cuchillo de cocina. Esto en el final alternativo de la película (el final original es una chafada)


3.-Becky del Páramo le confiesa al juez que ella mato a Manuel y no Rebecca. Muere en aquel desván por el que se ven pasar los zapatos de la gente.
Rebeca le dice que cada noche aunque ella llegara muy tarde la esperaba despierta. Su madre entraba al cuarto y le besaba y ella fingía dormir y no se dormía hasta escuchar en la obscuridad sus tacones lejanos. (Tacones Lejanos)


4.-Sin mucho que decir Otto en los ojos de Ana (Los amantes del Círculo Polar)


5.- El último viaje del inspector Abberline en donde ve a Mary Kelly feliz con su hija adoptiva. Un mal viaje con opio y dos monedas para el barquero (From Hell)


Mi entrevista favorita de muertes trágicas:
La de Nacho Vegas para el gran poder sobre cabezas horneadas y la merienda freaky


Mi foto favorita:
La cruz de cenpazuchitl (Día de muertos, velación en Michoacán de GBC/ Vinny)


La rima LXXIII el fragmento final:

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es, sin espíritu,
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
que al par nos infunde
repugnancia y duelo,
a dejar tan tristes,
tan solos los muertos.


Honramos a la muerte, por que la muerte nos recuerda, que entre nacer y morir existe una vida


LdF

1 /11

Nos volveremos a ver en el día de TODOS LOS SANTOS...

Yo te quize, te quize tanto, hasta que encontré agotado mi amor por ti.

miércoles, 29 de octubre de 2008

EN EL ARCOIRIS


Hay seres que marcan nuestras vidas y nos unen para siempre.

Así fue Herschell, mi hermoso pastor alemán.El secreto de familia,que compartiremos para siempre la alegría de haberlo tenido a nuestro lado 16 años y la tristeza por que al menos en esta dimensión solo nos quedan cenizas.


Pero el se da sus mañas y nos visita...


Por mi hermana, el más lindo poema directo desde el arcoiris.



En el Arcoiris.
En el azul del cielo, en el morado de las fiestas,
en el rojo del amor, en el naranja de un hermoso atardecer,
en el amarillo del astro rey, en el verde de la madre naturaleza.,

En la claridad de mis sueños, a donde viene de cuando en cuando,
a darme su cariño y su protección.
Vive él, ahora, en un mundo sin penas ni dolor.
Es joven, fuerte, audaz, alerta, fiel. Como en su mejor tiempo.
Siempre erguido, orgulloso, inteligente, garboso.

Me sigue acompañando cuando el día se pone negro y la vida se
pone riesgosa.
De cuando en cuando, viene de su hermoso arco-iris y me visita;
solo lo veo claro y vivo, hermoso y tierno, en mis sueños.

Hasta parece que entiendo sus pensamientos como si le oyera, de
alguna manera me habla y nos comunicamos.
Tan real como siempre, tanto que se, que sigue a mi lado; aunque
solo ahí pueda verlo. En mis sueños...



Por AVV


LdF

domingo, 26 de octubre de 2008

LO DICHO...

Recibí un correo electrónico con el título refranes para "cultitos", me lo mandó un buen amigo:

"Con cariño para" y una nota que decía:
-Así me siento contigo cuando platicas del animismo, la ataraxia y tu determinismo trágico.

Dejo la selección de los que más me gustaron en su traducción "culta":

  • No existe adversidad que por sinecura no se trueque.
  • Mas vale plumífero volador en fosa metacarpiana, que segunda potencia de diez pululando por el espacio.
  • Crustáceo decápodo que pierde su estado de vigilia, es arrastrado por el impetú marino.
  • A equino objeto de un obsequio, no se le aquilatan las piezas odontoblásticas.
  • A perturbación ciclónica ambiental, rostro jocundo.
  • La ausencia absoluta de percepción visual, torna insensible al órgano cardiaco
  • Ocúpate de las aves córbidas y estas te extirparán las estructuras de las fosas órbitarias que perciben los estímulos visuales.
  • Cavidad gástrica satisfecha, viscera cardíaca eufórica.

LdF

domingo, 19 de octubre de 2008

EL HOMBRE QUE NUNCA PUDO SONREIR


Hoy inicio este pequeño homenaje a personajes que han cambiado mi vida, que me han dado momentos de reflexión, de fortaleza y admiración.

Con ellos he reiterado que la naturaleza humana es complicada, es un misterio, es dual pero en lo más complejo y doloroso hay cosas maravillosas.


"El hombre que nunca pudo sonreir"


Joseph Merrick, nació en Inglaterra en Agosto de 1862.

Joseph parecía ser un niño normal pero a loso 18 meses de edad comenzó a presentar los primeros síntomas de su enfermedad, cuando Joseph tenía 5 años en su pequeño cuerpo comenzaron a formarse bultos, sus huesos, extremidades y cráneo se desarrollaron de una forma anormal.

Mary Jane, su madre, a pesar del rechazo de la sociedad nunca vió a su hijo como un ser anormal, y se encargaba de cuidarlo y llevarlo cada día al escuela, ayudarle en todo y Joseph lo único que lamentaba era no poder jugar con sus compañeros ya que sus deformidades le impedían caminar fácilmente.

Un niño inteligente, amable que como cualquier niño pero agravado por su enfermedad creció literalmente pegado a su madre. A quien siempre recordaría como la única mujer que lo quizó como un hijo y un hombre.
La verdadera desgracia de Joseph, comenzó cuando Mary Jane murió. Con 11 años las deformidades de Joseph eran cada vez más graves, pero nunca tanto como lo deforme del corazón de quienes por muchos años más trataron de quebrantar la voluntad de Joseph.

El padre de Joseph, se volvió a casar, como era lógico, nunca se hizo cargo de su hijo "deforme" y su madrastra decidió que tendría que trabajar para ganarse el pan pues ellos no podían hacerse cargo de él.

Así que, Joseph optimista como siempre y a pesar de su apariencia se puso a trabajar en la fábrica de puros, hasta que la deformación de su mano derecha se lo impidió.

Los maltratos hacia Joseph eran cada vez peores, huyó varias veces de casa, pero su padre en breves lapsos de conciencia lo buscaba y lo traía de vuelta a casa prometiendo que esta vez todo sería mejor. Nunca mejoró la situación.

Por esos años la apareciencia de Joseph no mejoraba, sino que empeoraba día con día, de su boca crecía una protuberancia de tejido similar a la de la trompa de un elefante.

Después de dejar la fábrica de puros decidió ser vendedor ambulante. ¿Pero quien le compraría algo a un mostruo, a un freak, a la obra del demonio? A veces Joseph conseguía alguna caridad que prefería entregar en su casa aunque no comiera, todo era mejor que recibir una paliza por no vender nada.

Un día huyó y su padre no le buscó más, en la calle lo encontró su tío Charles quien se hizo cargo de él. Para entonces a Joseph le era casi imposible mantenerse en pie y la protuberancia en él labio le impedía prácticamente hablar.

Charles se hizo cargo de él , dándole cariño y alimento,pero Joseph abrazado a su férrea voluntad salía cada día a vender aún cuando volviera con las manos vacías pero no estaba dispuesto a ser un estorbo.

Cuando su tía quedó embarazada y la situación se complicaba; Joseph se marchó de casa Charles a la workhouse, donde tendría una vez más que trabajar de Sol a sol para ganar pan y donde dormir. Debido a la terrible condición de Merrick en Work House entre maltratos y dolores, es sometido a una intervención quirurgica para extipar la protuberancia de su labio.

La vida en Work House una vez más era un infierno, así que, Joseph comprendió que el único camino que le quedaba para vivir eran los "Freak Shows" iniciando con Torr, su vida en la farándula como " El hombre elefante"


"Joseph siempre creyó que su condición se debía a que cuando Mary Jane estaba embarazada de él había sido asustada por un elefante en una feria"... esta fue la condicionante de su desgracia,o al menos el argumento para exhibirilo.

En un de sus giras por Londres, Joseph conoció a Treves.
Dr. Frederick Treves, reconocido médico londinense.
Treves,al ver brutalmente exhibido a Merrick en su gira, se interesó en él y le solicitó Norman, quien por esas fechas "cuidaba" de Joseph, hacerle un reconocimiento médico.

Joseph aceptó; pero una vez más estaba aterrado, si, le aterraba la idea de ahora convertirse en un objeto de estudio y entre maltratos, dolores y vejaciones en la entrevista con Treves, Joseph no pudo articular palabra. Frederick pensó que el desgraciado Merrick era retrasado mental.

Joseph no pudo quedarse en el hospital, pero Treves le entregó su tarjeta, la cual Merrick conservaría siempre con él, pues a pesar de todo Treves había dado muestras de humanidad hacia él.

La vida de circo de Joseph continuó hasta que las autoridades comenzaron a clausurar los freak shows por considerarlo indecentes, en especial la función de Merrick, quien una vez más dejaba de ser negocio y se convertía en un estorbo. Así que Norman vendé a Merrick a Ferrari, un italiano que lo maltrata y lo lleva hasta Bruselas emprendiendo nuevas giras de"su espectáculo".

En Bruselas es todo aún más dificil, pues los shows son clausurados continuamente, Ferrari se harta de Merrick y lo abandona a su suerte robándole las 50 libras que Merrick había ganado en 2 años de trabajo.

Merrick logra casi de milagro regresar a Londres, sus pertencias se limitaban a un viejo abrigo y la gorra que Norman le había regalado. Instrumentos disimuladores de su terrible condición. La gorra sucia y desgastada tenía un velo que impedía ver a los demás las terribles deformidades y el crecimiento brutal de su cráneo.
A pesar de los esfuerzos de Joseph por pasar desapercibido en la estación del tren. Merrick fue increpado y perseguido por la gente con la intención de saber por que escondía su rostro. Perseguido y asustado, la estación termina siendo un hervidero de pánico de la gente al ver su terrible condición.

Joseph intentaba hablar: ¡Soy un hombre, no soy un animal! y fué cuando recordó la tarjeta de Treves...

Frederick Treves había quedado impresionado por la condición de Joseph, desde que lo había visto por primera vez en la feria. Intentó en varias ocasiones buscarlo sin éxito con el afán de ayudarlo, pasaron algunos años antes de que Treves recibiera aquella llamada de la estación de Liverpool.

Finalmente Joseph encontró la paz y fue ingresado al London Hospital, donde se creó un fideicomiso para poder alojar a Joseph de por vida. Sorprendentemente la misma princesa Alexandra de Gales se interesó por Joseph y fue a visitarlo en varias ocasiones al hospital. El tema económico quedo solucionado y por fin Joseph tenía un vida en paz.

Treves descubrió que Joseph no era ningún retrasado, su inteligencia iba más allá de la media, sabía leer y escribir y tenía una gran pasión por la novelas románticas y la escritura. La deformidad de su mano derecha lo obligó a ser zurdo, pues curiosamente solo el brazo izquierdo de Joseph no desarrolló protuberancias, aunque tenía el aspecto de la mano de un niño de 10 años.

Una de las beneficiarias de Joseph fue Ms. Kendall afamada acriz de la época, quien nunca conoció a Joseph pero mantenía una continua correspondencia con él. Gracias a la Sra. Kendall, Merrick aprendió a hacer cestas, uno de los sueños que el mismo le expresó en su carta y ella le correspondió con un maestro de tiempo completo. Los hermosas cestas que Joseph hacía eran regalos para todos aquellos que lo visitaran.

En una de sus cartas, la Sra. Kendall le escribe a Merrick que el nunca debe sentirse desafortunado por su condición, pues ha descubierto que él es la representación de "Ganesha" el milenario y venerado por más de 5,000 años dios Hindú. que representa la armonía entre el hombre y el universo en una simbiosis perfecta. Ganesha, es el Dios con cabeza de Elefante.

En las memorias de Treves,narra que: "esta revelación conmovió a Joseph profundamente, tanto que, de sus ojos corrieron lágrimas."
Joseph miró a Treves y le dijo:

No, no estoy triste... es que no puedo sonreir...


En 1890 a los 27 años de edad, Joseph murió. Debido a la terrible malformación de su cráneo, solo podía dormir sentado y con una almohada especial pues el peso de su cabeza le impedía dormir recostado corriendo el riesgo de producir asfixia o romperle la traquea.

Joseph fue encontrado muerto en su cama, acostado...

Quizá aquel al que llamaron "Hombre Elefante" convencido de que la vida no habia podido ser más generosa con él, decidió dormir una noche como lo que era.... Un ser humano....


Is true that my form is something odd,
but blaming me is blaming God,
Could I create myself anew
I would not fail pleasing you.

Joseph Merrick.



blgf.
  • La verdadera historia del hombre elefante.

  • wikipedia.

  • casos extraordinarios de la ciencia.

  • El hombre elefante 1980 David Linch

"PREFIERO ARRANCARME LOS OJOS Y DEJAR DE MIRAR EL MUNDO, ANTES QUE ARRANCARME EL CORAZON".


LdF

viernes, 17 de octubre de 2008

METRICA 8/9 "Lo prohibido"






Me he prohibido amarte
aunque mis labios te busquen
Por que tenerte es perderte
y amarte es olvidarte
Me he prohibido amarte
aunque mis manos te dibujen
Por que un día a tu lado
es el naufragio de mil días
Me he prohibido amarte
por que soy un alma libre
por que no puedo vivir sin tí



LdF

lunes, 13 de octubre de 2008

3M BAJO TIERRA


"Vuelve el polvo al polvo"

Nunca me ha gustado la idea que cuando alguien muere, hay que ponerlo 3m bajo tierra. Con todo soy muy respetuosa con los deseos y las creencias de cada quien.

En algún momento, hablando sobre ello, expresé mi deseo: Si al morir las córneas,corazón o manos para algo han de servir, pues entonces que sirva en otro cuerpo, en otra vida y el resto que se haga polvo y vuele por ahí.

Entonces S, me miró y se sonrió y me dijo:

Eso es lo que quieres para tu cuerpo, ¿Qué quieres para tu alma?

Por un momento no entendí, pero después me dí cuenta que mis sentimientos los había enterrado 3m bajo tierra.
Enterré un amor, enterré un recuerdo, pero al final de cuentas sabía que estaba ahi, descomponiéndose lentamente esperando muchos años hasta convertirse solo en huesos.

Tenía en cierto lugar de mi recámara una mini tumba en forma de caja de cartón que guardaba fotos, cartas.

Pensaba que la única manera de no perderlo era aferrarse a esa pequeña cajita mortuoria.

Eran mis asuntos pendientes y el muerto no descansaba en paz, así que prepare un entierro celeste, puramente animista.

Saqué la cajita mortuoria, la desempolvé, dentro encontré los despojos del muerto que formó parte de mi vida.

La cajjita se desfundó y los suajes ya no resistieron el armado, así que la utilice como base para el ritual.

Encima del cartón una sección con cartas y otra con fotos.

Durante 3 días los dejé a merced del viento hasta que pude acostumbrarme a su presencia que hasta hacía unos días hacía que temblaran mis manos cuando tocaba la caja.

Al cuarto día conseguí un pequeño sahumerio; ya expuestos los restos, puse dos monedas para el barquero.... y entonces...

¡LE PRENDI FUEGO!

Y observé como aquellos restos se volvían cenizas. Mezcle las cenizas con incienso y las dejé volar por fin.

Ahora ya no espero que se pudra bajo la tierra, y volarón en la atmósfera las cenizas de las palabras lindas y las sonrisas todo ahora dispersado en partículas.

Era una tarde de otoño, cuando las hojas vuelan con fuerza y el sol te da un leve abrazo que no quema; con un poco de suerte, pensé, encuentraré la partícula de alguna sonrisa o un corazón que late fuerte en un pecho diferente...


LdF.

lunes, 6 de octubre de 2008

MINICUENTOS "SADOMASOQUISMO"



Casandra se encontraba tendida en aquella cama con sábanas de satén negro, completamente desnuda y expuesta a la media luz de la lamparita de la esquina que irradiaba una luz del color del vino.


La habitación olía a humedad, pero no a la humedad propia de las casas antiguas, sino a aquella humedad que queda impregnada en cualquier habitación que haya sido testigo de un encuentro entre dos cuerpos.


Ahí estaba Casandra, con la mirada asustada, junto al hombre de los ojos grises.


Entonces él la abrazó y puso la mano en su pecho, se acercó a su cuello y tras un arrumaco le susurró:


-Me gusta tu olor, el perfume de tu piel...

¿A que huele?

-Huele a tu nombre, a Casandra la que es bella.


No... no huele a Casandra la que es bella, pues mi aroma tras morirme entre tus brazos solo huele a dolor.


""Hemos comprendido muy tarde, que el amor siempre viene disfrazado de dolor.""


Entonces el hombre de los ojos grises sorprendido la soltó de entre sus brazos y le dijo:

Casandra, eres tan bella pero tienes razón.... Yo quería amarte pero tuve miedo al dolor, ahora solo te veo y disfruto como entre mis brazos has perdido la razón.


Ella lo miró fijamente y sonrió:

Entonces: ¡Ámame de nuevo, acaba con mi aliento e inhala mi dolor!....



Así comenzó el sadomasoquismo
Así dos cuerpos se envolvieron entre sábanas de satén negro
Así la luz lentamente se extinguió...
LdF


domingo, 28 de septiembre de 2008

PERROS DE PAVLOV

Soy como un perro de Pavlov, que saliva por ti con solo escuchar tus pasos acercarse a mí.

Soy como un perro de Pavlov, que escucha una campana y piensa en tí, en tus besos, en tus brazos y como resultado me alimento del recuerdo.

Soy como un perro de Pavlov, que entre pasos y campanas, incondicionalmente espera por tu alma.

Soy como un perro de Pavlov, soy tú experimento.

Soy un perro de pavlov con las comisuras de los labios ligeramente cortadas...esperando por tus besos.


Ni en pro de la ciencia mucho menos de la diversión ,ningún animal debe ni merece ser maltratado, ni sometido a experimentos y pruebas.
Breve homenaje a los perros y diversa fauna sometidos a pruebas y maltrato, breve homenaje a los reflejos condicionados, que en ocasiones nos hacen perder la razón.

LdF

miércoles, 24 de septiembre de 2008

CUESTIONES DE SOLEDAD



¿A dónde se fueron todos?
en las calles vacías,
del centro del alma

¿A dónde se fueron todos?
solo queda en la calle el letrero
de prohibida la entrada.

¿A dónde se fueron todos?
no hay nadie paseando por la escalera,
mirando por la ventana.

¿A dónde se fueron todos?
¿Y el ángel azul?
¿Y la esquina morada?
¿Y la rosa de cobre?
¿Y el arcoiris de la mirada?


¿A dónde se fueron todos?
¿A dónde?...

LdF.

martes, 23 de septiembre de 2008

¿INSPIRACION?






¿Que se hace? Cuando frente a ti, encuentras una pantalla en blanco y un cursor intermitente que parece gritar, "ESCRIBE ".

Sentimiento de pánico; y solo pensar que quizá ya esta todo escrito, que no hay nada nuevo que decir, que todos los sentimientos ya fueron sentidos, que todas las crónicas ya fueron leídas y que todos, paradógicamente todos ya escribieron algo cuando han perdido la inspiración.



¿Las excusas?

La depresión post cumpleaños, cumplir 31 no fué fácil, caer en la cuenta que dejaste los 20 por completo es un movimiento trepidatorio. Implica usar crema vs las arrugas y tomar calcio.



5 borradores que probablemente no verán la luz: crónica inconclusa, la mitad de todo, Lampara de noche, Sueños Eróticos y Más de lo mismo. Todas ellas borroneadas y listas como si quisieran jugar al cadaver exquisito.


No he dormido.

Naufragó mi neurona.


Por que la Louve, no se siente loba, por que Nadine murió esperando la resurección, por que la sociedad dice que así se porte el super yo.


No mandé aquella carta con un secreto importante, R no tiene una nueva imagen, Dario no ha regresado de su obscuridad, la mala no continua cuerpo a cuerpo y todavía no encuentro el secreto de la felicidad.



Eva:
Toca otra vez... volver.... volver... volver...




LdF.


domingo, 14 de septiembre de 2008

AVISO OPORTUNO.


VENDO:


1 PAR DE OJOS CON MIRADA TRISTE
1 BOCA ROJA CON MUCHOS BESOS
1 NARIZ CON MEMORIA DE AROMAS
1 PAR DE MANOS QUE TOCAN Y ABRAZAN
1 CUERPO LANGUIDO
1 CORAZON ROTO PERO MINUCIOSAMENTE REMENDADO, REGENERADO.


Incluye:

Algunos sueños que con un poco magia se hacen realidad.
Algunas preguntas sin contestar.
Muchas Sonrisas claras y lágrimas saladas.


TRATO DIRECTO,
si te interesa... solo tienes que llamar....
LdF

martes, 9 de septiembre de 2008

Esencia


Quiero sentir tu rara esencia en mi boca,
y dejar de ser una flor marchita.

Y que la claridad de tus ojos
sean la savia de mi corazón.

Quiero sentir tu rara esencia en mi boca,
y penetrar en tu mirada nerviosa

Quiero sentir tu rara esencia
en tú tiempo, en el mío;
por que aún no llega el nuestro.

Y comerme la distancia y sentir la rara
esencia...





Wilting Sunflower.
Imagen brutalmente plagiada, sé que es una osadía, y aunque es un poemita muy simple
te regalo los derechos de autor.
http://www.visualtravelling.com/blog/index.php

lunes, 8 de septiembre de 2008

RELATOS DEL ORDENADOR



Mi nombre es L'Louve de France, y soy adicta al ordenador...


Pues bien, este vicio comenzó hace algunos años y con el tiempo se fué haciendo crónico, padezco de ansiedad cuando el messenger no funciona o cuando le dan mantenimiento al servicio de internet y argumento al operador telefónico un millón de problemas existenciales para que me de una conexión telefónica gratuita en lo se reestablece la conexión inalámbrica.

Padezco un leve síndrome de Diógenes respecto a lo que guardo en mi computadora, (de todo un poco y cosas que a veces no sirven) mi lista de favoritos es como de 90 páginas diferentes entre aerolineas, hoteles, blogs y cuanta monería se me aparezca.

Y al termino de unos meses limpio los favoritos, cuando no he visitado las páginas que por ser tan exóticas me han parecido aburridas.

Me gusta navegar e ir de blog en blog en blog, buscando y leyendo historias atrás de una compu, y leer relatos de amor, desamor, trascendentales e intrascendentales. Solo me vuelvo asidua lectora a los que me atrapan y me inspiran, o me hacen fantasear con sus historias y sus vidas.


La computadora, se ha vuelto como ese cachito de alma, que personas del pasado se robaron. Llena de fotos, de recuerdos, de amores, de desamores, casos y cosas inolvidables y una conexión con el espacio, pasado y presente.


A veces guardo conversaciones de mensajería instantanea, por simples y tontas que sean pero son pequeñas conexiones interiores. Despúes, un día hago limpieza y solo dejo las significativas, aquellas que cuando la lees recuerdas "esos días" y la sensación del recuerdo te invade el cuerpo. Otras conversaciones, de personas que echas de menos, pero puede que sus palabras te hicieron cachitos el corazón.


Atesoro siempre, los primeros e mails, son los más sinceros y espontáneos y siempre borro las despedidas. Odio las cadenas de santos y maldiciones del amor y todas aquello en donde tu libre albedrío se vea comprometido.


Solo conservo una secuencia completa de mensajería instantanea de un amigo que esta lejos, y no la guardo por que este lejos, sino por que él es la inspiración de muchas cosas y su lejanía es nuestro mundo paralelo,en el que ambos quisieramos vivir.


Este año me volví adicta al blog y me dió por la triple personalidad, aunque una este muerta y la otra semi olvidada.

Se acabo la quema de cartas, con el ordenador, solo se van a borrador.


Y muchas noches me hundo al lado de esta máquina, pero gracias a ella hoy saben que trabajo cada día en busca de mi libertad material, que intento bailar flamenco, que fumo cigarros camel, que abrazo todos los días a quien quiero de verdad, que me gustan las noches claras y ultimamente nada más el vino y si acaso el mezcal y que todas las mañanas elijo un disco y hoy fue el de damien rice.


Historias del ordenador que no se acaban, son las 12:10 y antes de ir a la cama una partida de solitario para aclarar la mente, meditar 10 minutos y lavarse los dientes.



LdF.


martes, 2 de septiembre de 2008

BUITRES EN EL CORAZON



¡¿Qué si te enamoras sientes maripositas en el estómago? ¿Y entonces?... ¡Que trae el desamor!

Esa sensación del desencuentro, y las miradas que ya no miran, y los minutos te acercan a perderlo todo, y aquel beso simplón del otro día fué el último sin sospecharlo siquiera.
Uno comprende que nunca volverá a tocar esos labios, ni se enredará más en ese cuerpo y con todo ese cruel encanto, llega el desencanto.

Y es entonces cuando aparece el monstruo alado, con su plumaje sombrío,que por días estuvo volando en círculos a gran altura, esperando pacientemente.

Solo queda un eco dando vueltas en la cabeza :
"Lo siento, se acabo"

Y el ave rapaz de voz ronca que raramente se escucha, se lanza en picada con las alas recogidas y un ruido silbante...

El tiempo; queda detenido por un breve instante... y solo se escuchan los últimos látidos de un corazón... De aquel corazón que se hizo uno en un tiempo.

Aterriza el buitre, con la cabeza desprovista de todo plumaje para no mancharse de sangre.

Frente a él... - la carroña favorita. -

El tejido muscular, que va desgarrando poco a poco y que se desgarra con cada recuerdo,
carroña de cada beso,
carroña de la mirada,
carroña de las palabras.
Carroña que se desangra,
pero el buitre bien armado no se mancha, buitre negro de cuello blanco.

Aferrarse a NO ser carroña solo me recuerda a Prometeo.
Y así , cada día el corazón se regenera aunque cada noche el buitre lo carroñea.
Así uno sufre y se aferra al dolor, hasta que los Dioses perdonen o venga el propio perdón.

Ha llegado el tiempo de elegir...

¡Las mariposas en el estómago o los buitres en el corazón!.
Y cuando los buitres se vayan, volverán las mariposas y el aleteo será tan suave como una breve levitación...


LdF.
Con cariño para Eva, la autora intelectual de este texto.

jueves, 28 de agosto de 2008

QUEDA PROHIBIDO


NO FUMAR:


Representa ahorro de $200 pesos mensuales.
Unos pulmones limpios.
Reducción en un sin número de enfermedades.
Es un vicio que ya no es vicio ahora es un estigma.


Pero no hay mejor compañero que un buen cigarro desde tu ventana una tarde lluviosa, no hay nada mejor que un buen cigarro después del sexo, no hay nada mejor que un buen cigarro que se mezcle con una lágrima después de una despedida, no hay nada mejor que un cigarro y una copa de vino y las cosas bien hechas o me he perdido de NVegas.

Compañero de soledad, de la mañana, de la tarde, que graba letras y nombres de personas que pensamos, que olvidamos... humo con formas de siluetas y a contraluz secretos del efecto Tyndall.

Ni lo magnifico, ni pretendo obedecer al vicio, ni a este ni a ninguno.

Solo sigo "De produndis"
Behind joy and laughter there may be a temperament, coarse, hard and callous. But behind sorrow there is always sorrow. Pain, unlike pleasure, wears no mask) Oscar Wilde.

LdF

viernes, 22 de agosto de 2008

OJOS QUE NO VEN





CORAZON QUE SI SIENTE...


Dos veces y fué suficiente, pocas palabras y una despedida.


Anoche soñe, soñe que estaba dormida y tocaban el timbre de la casa, vivía en un pequeño departamento en el segundo piso, tenía muebles lúdicos y una mesita con un pecesillo rojoazulado.
Cuando abría la puerta, te veía ahi parado con tu par de ojos de miel, despeinado, con mezclilla, camiseta y sweater, confundido y sin saber bien que te había llevado ahi.


No había más que un "Ya estoy aqui" y yo sin creer lo que veían mis ojos, te abrazaba con mucha fuerza y no estaba segura si deseaba que ese instante no terminara nunca, o deseaba que terminara para empezar con todo lo que muchas noches me mantuvo despierta, pensando en ti.


Mientras le abrazaba en el sueño; la realidad volvía a mi y comencé a escuchar una música que me recordaba un unicornio emergiendo del océano.... pues nada, que es la dulce alarma que me despierta todos los días.


Y el sueño se congeló ese instante una vez más. Luego desconcertada apagué el despertador y como todas esas mañanas del mes de Abril, me desperté aún sin estar segura de mi nombre, quien era yo y por que le quería tanto a él.


Me vino una imagen de Antonella a la mente.. ¿Será que existe en mi pasado ? En otra vida! ¿Era ella antes que yo? ¿Se pueden ver los rasgos físicos de la heroína de tu imaginación?
Esa imagen acabo con mis miedos de no saber describirla, de no hacer de ella una creación casi perfecta. Ella existe y quiere que escriba su historia, nuestra historia y mientras lo hago no puedo dejar de pensar en la fuente de inspiración...

El es simplemente el amor platónico, el más lejano, amor de 2 a tres palabras, de despedidas, amor de ojos que no ven pero un corazón que si siente y que late entre decepciones, esperanzas, realidades y sueños, entre blogs y libretas de apuntes, entre paseos dominicales y rutinas abrumadoras.
Que no ha probado besos, ni mezcla de saliva y sudor, que provoca insomnio sin tenerle y que no dormiría nunca si le tuviera.

Solo espero volverte a ver, por hoy, me conformo con el sueño... No quiero despertar...




sábado, 16 de agosto de 2008

MI FURIA PARANOICA


Por los recuerdos en la noche... y los inventos en la mañana.



Te buscaré mucho más allá de lo que exige el tiempo
Y dormiré en cualquier lugar, con quien me deje hacerlo
Y besaré todas las bocas intentando demostrar
Que sólo existe una...
Y en mi delirio arrastraré todas las cosas buenas
Hasta fundirlas en papel y hacer que den la vuelta
Y enroscarte en una idea hasta verte agua
No dibujarte
No dibujarte
Tal vez tratar de emborronarte…
Imaginarte hacia delante
Recuperarte en cualquier parte
Dilucidar qué es importante
Lo que mi furia considera indispensable
Y en el fragor de la batalla
Poder ponerte cualquier cara
Y en fin, decir que estoy seguro que el pasado no te alcanza…
No te alcanza
Te inventaré
Te inventaré en cualquier mirada
Cualquier gesto Cualquier cama…
Te inventaré cada mañana…



Mi furia paranoica
Iván Ferreiro
Canciones para el tiempo y la distancia.
Pic. Je t'aime moi non plus 1976

jueves, 14 de agosto de 2008

MARIPOSITAS EN EL ESTOMAGO


¿Quien habrá inventado el cuento de que cuando te enamoras sientes maripositas en el estomago?
Podría asegurar que quien sostuvo tal cosa, nunca padeció reflujo, ni gastritis, ni colitis,ni ninguna enfermedad estomacal. (hipocondría pura).

Siento escalofrío tan solo de imaginar un oruga anidando en mi estomago que después se convierte en mariposa y revolotea entre jugos gástricos, topándose constantemente con las paredes abdominales.
Lo mejor del asunto es que la sensación según la metáfora no es de una sino de mil maripositas...

¿Quién quiere enamorarse?

Suponiendo que debido al enamoramiento uno es capaz de soportar la terrible condición revoloteante... ¿Qué pasa con las mariposas cuando se acaba el amor? ¿Acaso terminan como alfombra de la pared abdominal?... O cabe la posibilidad que, según la estación del año; ¿emigren a otro estómago?

¿Y la protectora de animales y de especies en peligro de extinción? (uno nunca sabe si le revoloteará una monarca) ¡Que papel juega en todo esto del amor, las mariposas y los jugos gástricos!


¿A quien protegerá?
¿A las pequeñas mariposas o al que se enamoró?

--- ¿A quien elegir cuando AMBAS ESPECIES se encuentran EN PELIGRO DE EXTINCION? ---



Madame Butterfly. Puccini
With every new day your promises fade away
it's a fine day to see, but the last day for me.
it's a beautiful day

jueves, 7 de agosto de 2008

PARIENDO ILUSIONES


Domingo por la mañana, despierto con el deseo de olvidar y superar la maldición de Agosto, esto tiene que terminar...
Después del sueño, una comienza a perder la energía, ¿Energía? ¿Cuál energía? si prácticamente esta perdida.

¿Se puede seguir soñando y pensando en alguien que ya ni siquiera sueña o piensa en ti?
Y así uno tiene que salir al mundo, un mundo que no es un sueño, que es lo único real, maravilloso y permanente.
Por un momento siento temor; y el teléfono me mira pidiendo que marque un número para pedir ayuda y algo de compañía.
Pero... ¿Quien me podría acompañar en este viaje y conectarse? ¿Por que será tan díficil conectarse? Y es que es pedir que otros miren lo que miras, que otros sientan lo que sientes y no es así solo es una cuestión de compartir un sueño mutuo, alguien que quisiera compartir un sueño. No hay nadie en la lista... al menos físicamente.
Así que decido ir sola, a encontrar lo que hace algunas semanas perdí, con la esperanza de que alguna musa se encuentre de mi lado.
Dicen que no hay mejor manera de olvidar que recordando, así que emprendí el mismo viaje del 1 de Enero. Por esos días iba acompañada pero en realidad en ese viaje ya iba sola y esa sorda soledad al menos me permitió aprender el camino y admirar el paisaje.
Tome el auto y antes de llegar a la curva una breve escala por nicotina y cafeína y antes de salir de casa la cámara de video y la libreta de forma francesa con portada de Hello Kitty y que a muchos les parece rídicula e infantil. Kitty es uno de los mejores secretos guardados de mi infancia, aún mejor que Pillo y el oso cirilo; Kitty me guiñe un ojo y me marcho al camino.
Carretera soleada, por tramos verdes por tramos desolada, Coroneo una breve escala y la sensación de haberme perdido.

- Un retorno - ¿Era aqui? ¿No es por aqui? ¡Un letrero!, ¡Si! si era por aquí...


¿Que estaba buscando? ¿Aquella plaza simplona y vacía? eso era lo que muchos ojos veían pero yo solo quería aquella sensación de libertad que la primera vez no me atreví a confesar.

Desde la llegada aún con el sol brillando no dejé de sentir frío, pero no era el frío de la atmósfera, era un frío interno que me helaba las manos y el estereo del auto parecía regresar a la misma canción.

¿Quien me habrá robado el sol?, que hoy no siento su calor... y las ropas que cubrían mi piel han tornado desnudez, cuando escuches esto habrás llegado a... la plaza de la soledá...


Recordé ese día, vestida con mezclilla, un sweater negro y los ojos pintados de verde, a la entrada del pueblo el viacrucis que marca las caídas de Cristo, recordaba los mantos morados que quiza solo eran una premonición de lo que apenas días después me esperaba.
Ahi estaba completamente sola y sin miedo al símbolo infinito, ni al ocho, ni Agosto, ni siquiera a mí misma.
Estacioné el auto junto a la farmacia a un costado de la iglesia. Bajé del auto cámara y libreta en mano.
Subiendo por las escaleras, llegue al medio día al punto medio de la plaza, en un soleado pero brumoso día de verano que solo me recordaba el invierno.
Pegaba fuerte el sol, pero el aire no dejaba de castigar la piel como pequeños látigos en tu cara y el mismo aire me revolvía el cabello formando pequeñas serpientes como Medusa hechizando humanos y convirtiéndolos en piedra.
¿Y si caminaba para aquel lugar? ¿Llegaría a la tienda donde solo hay benson y encendedores chinos? No, no quiero ir para allá.
De pronto ví una camioneta negra y ¡helas! por un momento pensé en el caballo quemado... No, el no va en este juego.
Todo estaba igual que en aquello días de Enero con excepción del nacimiento descomunal.
Tomé la cámara y empece a filmar, entre paneos y paneos, nadie sabe lo que hago, nadie me conoce, nadie es nadie por que la plaza está realmente sola.
No hay brisa, ni mar, solo algunas palomas y espíritus decrépitos que habitan el atrío.

Me siento en la banca que en apareciencia he elegido, pero creo que ella me eligió a mi.
Y por fin puedo empezar con la introducción de "A y S"... que habitó por semanas en la mente, tomo la libreta y comienzo a escribir...

Esta historia comienza en la calle de la TristeSA, por que es TristeSA lo que siente mi corazón y no amargura... Antonella abré los ojos a un nuevo día con esta sensación, todo debido a un sueño que tuvo esa noche.
Le invade la mente y el primer pensamiento del día es aquel que reza¿Por que sigo pensando en él cuando él ya me ha olvidado?
Entonces Antonella salta de la cama y se repite a sí misma. "El no era para ti" -- Entonces se mira al espejo dorado, aquel que hay entre el cuartito y el baño- " Y su nombre no tiene 9 letras" y desolada recuerda, pero las 7 que tiene como me duelen...
-Regresa su mirada al espejo y es su mirada quien lo decide: ---

¡Tengo que irme!--- ¿Pero y si me voy? ¿No sérá huir? ... ¡Va!... Si es huir, entonces tengo que huir....


Hago una breve pausa y miro a mi alrededor, enmedio de la plaza y aún cuando no me he marchado, sé que tendré que volver. Entre el sol que empieza a herir y el aire que castiga como un látigo me veo sentada enmedio de la plaza pariendo una ilusión, la de ese momento y hasta puede que sea la última que me queda... la de los nombres de 9 letras y la historia de A y S...


Louve de France.

sábado, 2 de agosto de 2008

SYMPATIQUE


Ma chambre á la forme d' une cage
Le soleil passe son bras par la fenêtre
Les Chasseurs a ma porte
comme le petits soldants
qui veulent me prendre


Je ne veux pas travailler
Je ne veux pas déjeuner
Je veux seulement oublier
et puis je fume


Déjá j'ai connu le parfum de l'amour
Un million de roses
n'embaumeraient pas autant
Maintenant une seule fleur
dans me entourages
me rend malade


Je ne suis pas fier de ça
Vie qui veunt me tuer
C'est Magnifique
être sympatique
Mais je ne le connais jamais.


Je ne veux pas travailler
Je ne veux pas déjeuner
Je veux seulment oublier
et puis je fume.............


Louve d' france
Pink Martini after the poem "hotel"G.Apollinaire.