A veces veo como se destrozan la vida un par, que aún queriéndose, aún estando cerca uno del otro, la incomprensión los separa con un gran abismo mucho más grande que el océano.
Miro tambien a otros que olvidan fácilmente. Los juramentos de amor etermo eran fuegos artificiales, polvora a fin de cuentas y cuando hubo de explotar solo quedo humo blanquesino esparcido por el ambiente.
Luego vengo yo, hablando de océanos, de la inmensidad, de la imposibilidad de quererte y me encuentro con que te quiero. Podría decir que te quiero tanto como la distancia que nos separa, pero, no puedo mesurarte.
Lo que tenía que haber sido no fue, lo que creí era un farsa y en medio de lo intangible y lo imposible estás tú.
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