Recoged a un perro muerto de hambre, engórdalo y no os morderá.
Esta es la diferencia más notable entre un perro y un hombre.


domingo, 8 de julio de 2012

NIKITA

Los perros para mi son seres muy especiales.
Todos, en sus tamaños, pelajes, caracter y condiciones distintas me parecen excepcionales.
Si algún dia me dieran la opción de re-encarnar en algún ser, elegiría ser perro, porque su nobleza no tiene límite,  son para mi, la representación de un angel en la tierra.
Algunos pensarán que exagero. Que recoger sus caquitas, limpiar sus miaditas y  sus pelitos por todos lados no es precisamente angelical. Aguantar sus travesuras como que tiren la cortina, destrocen varias camas, mordisqueen un sillón, entre otras, no los hacen precisamente angeles sino diablitos. pero...¡¿quién de nosotros es perfecto?!

Algo así , comienza esta historia. Nikita (mi tocaya) no vive conmigo pero si muy cerca de mi.
 Casi todos los días la veo. Ella y Sasha (su hermanita perruna) siempre me reciben con una dosis extra de emoción porque la mayoría de las veces que nos vemos, nuestro encuentro  deriva en un paseo, que aunque breve, siempre lo pasamos muy bien.

Nikita llego a nuestras vidas  hace un año y desde entonces creo que tengo un vínculo muy especial con ella a pesar de que no vivimos juntas.
La primera vez que la vi, fue a traves de una foto donde pedían ayuda para ella y otros peluditos.
Nikita nació en Texcoco y toda su infancia perruna la paso probablemente en la calle hasta que un día fue capturada por una redada del antirrábico. Ella paso  días de pesadilla en una celda asquerosa y fría, con  apenas espacio para moverse esperando  su sentencia de muerte, cuando su único crimen había sido no tener una familia que la quisiera. Antes de llegar a ese terrible lugar puede que ya lo hubiera pasado muy mal, porque  sus molares desgastados nos dejarán siempre  la duda si padeció algúna enfermedad de esas que otros no la cuentan.
La única realidad,  y de la cual me alegro es que ella tenía que vivir.

El rostro triste y asustado de aquella perrita en esa celda sucia, fría, horrorizada y  desnutrida esperando lo peor, me hizo tener pesadillas por varias noches y me dolía  pensar que otros tantos inocentes habían pasado por lo mismo sin correr con la suerte de que alguien viese por ellos.
Siempre le estaré infinitamente agradecida a mi hermanita Ali, quien  fue  mi complice en esta historia  y hoy lo sigue siendo porque es ella quien le da más amor  a  Niki y sobretodo un techo con una cama calientita, galletas premio, agua e pura y sobretodo el cariño de un hogar.

Mi hermanita después de compartirle la historia de "la negrita del antirrábico" accedió a darle un hogar temporal que posteriormente se convirtió en definitivo.

Llegar a este punto no fué nada fácil, el día que Niki llego a casa, mi hermana tardó 5 horas en lograr que entrara, era tal el miedo y el daño que los humanos le habían hecho que no podía moverse. Después de lo vivido la pobre estuvo en shock algunos días.
Ganar su confianza requirió de mucha paciencia,dedicación, cariño.
 Podría hablar de todas las horas de angustía, dudas y confusión que signficaba tener a Niki en casa, sin contar todos los destrozos que su ansiedad por separación generaron y que hoy lejos de causarnos enojo, al menos a mi, me causan risa, como el día que destrozó su cama al día siguiente que  se la había comprado.  Pero no  tiene ningún sentido  ahondar en ello,porque, ninguno de esos momentos se compara con los de felicidad que ahora nos da.

Ella tiene ese don de nobleza, esa miradita angelical. Amo como mueve su colita como un gran abanico, se porta  como una reina en el veterinario, siempre esta dispuesta a besarte con su lenguita caliente, pone esos ojitos de "yo no fui", come pasto en cada paseo y corre por las bardas como el hombre araña siempre con una gran sonrisa y la lengua de fuera. Tiene una gran inteligencia para entenderlo todo y su habilidad para sacar  premios de las botellas de agua que le sirven de juguete  y romper las pelotas de tenis es inigualable.

Hace algunos días ocurrió  un gran  momento, un momento  mágico.  Aquella tarde les fui a dar la  vuelta de todos los días, cuando al volver, comenzó a llover y me quedé varada en casa de  mi hermana.
Sashis como siempre se metió a dormir a su cama y se tapo con su cobija (Sashita es una  historia aparte jiji).
Yo, al ver que la lluvia no cesaba,  me recoste en la cama de mi hermana mientras esperaba que pasara aquel diluvio. Fue entonces cuando Niki se asomo por la ventana y acto seguido, sin más, se subió a la cama, yo, no le dije nada porque pensé que era algo que mi hermana le consentía,  (luego mi hermana me dijo que no es así) entonces Niki se acostó junto a mi y puso su cabecita encima de mi estómago.
Yo le acariciaba la cabeza y le hacia cariñitos en el pecho,  ella me tocaba el brazo con su patita, asi nos quedamos un buen rato mientras pasaba la lluvia. He de confesar que en aquel momento por mis ojos también hubo tormenta,porque  se nublaron y comenzó a llover.
Supongo que ella al sentir mi corazón agitado se levantó y me miró con dulzura. Yo la miré también  y le  respondí, no pasa nada pequeña,  todo esta bien y se volvió a recostar encima de mi.

Aquel momento fue como una gran comunión, como si ella me agradeciera por todo y a su vez yo me sentí feliz de que ella estuviera ahi, sana y salva demostrándome todo ese cariño.


Pensé en aquel momento en que la vi por primera vez en aquella  foto con su carita, triste y luego en que en ese momento  afuera había muchos otros  pequeños  buscando un refugio, esperando una segunda oportunidad  y eso es lo que me motiva a seguir. Luego regresé a  Niki, y al momento mágico que me había regalado.

Seguro ella sabe que le cambió la vida y yo agradezco que ella me la haya cambiado a mi.


Gracias Nikita por ser parte de mi vida,
Gracias Ali  por decir que si a la vida,  gracias Sashita por ser una adorable hermanita perruna y gracias Carmelita por cuidarlas y ayudarnos siempre.
También quiero dar las  gracias a todas mis hermanas rescatadoras que han sido un ejemplo y una gran inspiración.

Si cada persona salvara un perrito en desgracia todos tendrían un hogar...




LDF.