Recoged a un perro muerto de hambre, engórdalo y no os morderá.
Esta es la diferencia más notable entre un perro y un hombre.


miércoles, 8 de junio de 2016

EL AMOR ES ETERNO

Estábamos ahí, con todo dispuesto para hacer del amor lo que quisiéramos; pero ninguno quería hacer gran cosa.

 Solo necesitábamos descansar. 

Entonces, me tumbé en la cama boca abajo y tú hiciste lo mismo. Curiosa manía que tenemos en común.
Nos miramos y cuando la inspección mutua se tornó profunda, yo cerré los ojos; tú, preso de la melomanía que padeces, seleccionaste una de las infinitas listas de reproducción y le diste play en alguno de los tantos dispositivos electrónicos que nos rodeaban.

¡Y yo que no tolero ni la música para dormir!
Pero te lo consentí, como uno de los tantos gestos de cariño que me permito contigo.

Te acurrucaste más cerca de mí y entre tanta oscilación abrí de nuevo los ojos. Solté la mirada 43; si, esa de: "por favor quédate quieto"

Solo te reíste con ese risa tonta qué tienes cuando pretendes fingir seguridad...

Luego, tomaste mi mano en una extraña torsión, hasta que conseguiste entrelazar nuestras falanges.  La mueca tonta cambió y como si un ser ajeno a nosotros te guiara, esbozaste la siguiente frase: vamos a estar juntos siempre... 

Hubo un breve silencio y un nuevo intercambio de miradas;  después, ambos nos reímos por lo cursi del momento, pero ninguno separo las manos. 

Solo recuerdo haber caído en un profundo sueño y fue como nos quedamos juntos, entrelazados en lo eterno.

LdF.

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